EL SECADOR

Os presentamos la petición más chocante del Tom: ponerle el secador. Como podeis obervar en sus fotos, tiene el pelo muy largo, y en Asturias el agua es muy frecuente. Pues bien, cuando el Tom vuelve de su paseo, ya sea por Oviedo o por la finca, y se moja las patas o el faldón, pide que le sequen el pelo. Se queda mirando fijamente el armario donde se guarda, y se pone como loco cuando se saca. Deciros que la labor de secarle el pelo es ardua, ya que se pone a lamer la mano de quien se lo seca, o incluso a veces el propio secador (hacer click en las fotos para verlas más grandes).