EN LA PLAYA

 

El Tom sólo fue dos veces a la playa. La primera, a la de Salinas. Lo llevamos en diciembre así que no era cuestión de meterlo en el agua. Al principio extrañó mucho el firme de la arena, pero luego anduvo revolcándose sin parar. También le llamaron mucho la atención las olas.

 

Otra vez lo llevamos a la Playa de Xagó, pero era cuando todavía no estaba limpia y ciertamente las fotos no son como para tirar cohetes, ya que estaba llena de porquería (había hasta una lavadora).