EN EL PRAO DE LA POLA
| Una de las cosas que más le gusta al Tom es ir al prao que tiene en Pola de Siero. En el momento en que se le cambia la correa y ve a la dueña coger la bolsa verde, se pone como loco, y ya no hay quien lo aguante. Baja a toda pastilla las escaleras del portal y se mete en el maletero del coche, donde se duerme. |
| Una vez llega al prao, lo primero que hace es pedir el balón, para que se lo lancemos. Lo del balón es otra historia: corre a por él, y mientras espera que se lo vuelvas a lanzar, come hierba como si fuera una vaca. Así se puede pasar largo tiempo. | ||
| Después, reclama el agua, mirando fijamente el bebedero que tiene allí. Luego, se dedica a inspeccionarlo todo, y como el prao tiene algún hueco por el que se cuela un mastín, se pasa un buen rato "marcando territorio". Aunque el prao es bastante grande, no se separa de nosotros. |
| Tiene muchos sitios donde le gusta refugiarse ya sea del sol, ya sea de perros plastas, ya sea del barullo. |
| Y a la hora de marchar, se pone pesadísimo. En cuanto ve que recogemos algo, ya se pone a ladrar. Después se queda mirando fijamente el bebedero a la espera de que tiremos el agua, y luego, para el maletero. |
Aquí os muestro fotos sacadas en el prao:
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